Iluminándote           

                                             Por José Omar Gastaldi 

Prefacio. Vivimos en un mundo de percepciones e interpretaciones, no, en un mundo de hechos. Es correcto cambiar la palabra hechos por situaciones. Dios es un hecho, debido a que no da cabida a interpretaciones o percepciones. A Dios solo se lo puede conocer. Conocer es tener certezas. En este mundo las certezas no existen. Puedes tener certezas de algo, o mejor dicho puedes creer que tienes la certeza de algo, más son solo tus certezas o dicho de otra manera tus creencias. Como las creencias varían de una persona a otra no se consideran hechos. Todo hecho no da lugar a interpretaciones, ni percepciones. En este libro no vas a encontrar las lecciones de Un Curso De Milagros, encontrarás lecciones que harán de vos una persona distinta al producir un cambio en tus interpretaciones y percepciones. Vas a notar que hay preguntas y afirmaciones. Cuando te veas sumergido en una conversación interna pon en práctica la lección del día. Te ayudará a salir de esa conversación. Te recomiendo quedarte con cada lección dos días. Ten calma y paciencia, sin apuro pero con buena voluntad y paso firme.

 INTRODUCCIÓN: 

Conócete a ti mismo Cuantas veces lo haz escuchado. Es seguro que un montón de veces. La pregunta es ¿Cómo hago? o quizás pienses que ya te conoces y sabes cómo eres. La verdad es que no lo sabes, si bien puedes creer que sí. Hay muchas tendencias y muchos consejos, pero al fin y al cabo quedan en la nada.  ¿Motivos? Duran poco, o dicen cosas que ni siquiera sabes, ni puedes  hacerlo. Por ejemplo: .  Tienes que fluir. .  No te hagas tanto problema, ¿Quieres más? Ok. .  Haz un viaje interno, recapacita. . Todo saldrá bien. No hagas eso, tantas cosas más que lo único que hacen es confundirte más. Dame la solución José! Por supuesto que te la doy. Si fuese lo contrario no escribiría esto. Primero.  Conocer algo es tener certeza. Conócete a ti mismo es ten certeza de ti mismo en todo. Te agarré. Soy todo incertidumbre y los caminos que tomo casi todos me prometen la felicidad para luego ver como se me escurre entre las manos. Segundo. No hay un viaje, ¿A dónde irías? Tercero. Que se convierte en lo primero. Pregúntate una cosa. ¿Estás listo? ¿QUÉ ES REALMENTE IMPORTANTE PARA MI? Respira profundo; ya vas a poder contestarla. ¿Qué es realmente importante para mí? Esa es una gran pregunta.  Puede  pasar, y está bien que así sea; que en el transcurso de los días cambies las respuestas. Eso está excelente. Comienzas a darte cuenta que hay otras respuestas y por ende otras maneras de pensar. Claro que las hay. ¿Cuántos mundos hay? Como tantas personas hay en el mundo. Ideas, percepciones, fluctuaciones, interpretaciones, cada una de ellas en cada persona distinta. 

Comenzamos.

Nota. Estate con la pregunta o la afirmación dos días mínimos. No te preocupes si te olvidas de hacerlo. Cada día es un nuevo renacer. Sin culpas, sin remordimientos, sin exigencias. Si, se te pide un poco de buena voluntad. 

  • ¿Qué estoy pensando ahora?

 Divide la pregunta en dos palabras distintas. Una es pensando. Tu vida externa depende de entre otras cosas de tus pensamientos, de tus charlas internas, de lo que te decís continuamente y de lo que escuchas de ti mismo. La otra palabra es ahora. El ahora es para posicionarte en el tiempo que está ocurriendo en este momento. El ego no puede estar en el ahora, por lo tanto tienes un respiro. Va a buscar (el ego) sacarte del ahora y lo va a conseguir por el momento. Eso no es importante. No luches contra él, eso es un error porque le estás dando identidad. 

. ¿Para qué lo pienso?

 Estamos buscando un motivo. Motivos hay muchos. Pero date cuenta que no hay otro que responda o que esté hablando con vos. Sólo eres tú, charlando o haciendo un monólogo de tu verdad. Y tu verdad es verdad para ti, debido a que crees en ella. 

  • ¿Me sirve pensar en esto?

 En realidad crees que te sirve. Quizás para descargarte, o porque necesitas decirlo a alguien más no se lo dices a nadie. Crees que sirve pero lo único que logras es sumergirte más en el conflicto. Sal de ahí cuanto antes. 

  • Si no me sirve. ¿Para qué lo pienso?

 Ya te diste cuenta que no te sirve y pongámonos de acuerdo en algo, mientras haces tus tareas luego no te acuerdas lo que hiciste, o puedes llegar al punto de no hacer nada, tan sólo estar quieto , metido totalmente en la conversación. Sin embargo por algo lo haces, pues no eres tu, es tu ego, y tú no eres un ego.  Busca el motivo, uno o dos o mas tiene que haber. 

  • ¿Qué estoy logrando con esta conversación interna?

 Tu respuesta va a ser que no logras nada a estas alturas, sin embargo sigue buscando el motivo. Una ayuda. Puede ser que alguien te preste atención. 

  • Yo no soy esta conversación.

 ¡Por supuesto que no lo eres! 

  • ¿Quién la dice?

 Pueden ser muchas personas. A las cuales les diste autoridad. Ya no tienes porque seguir dándoles autoridad, más es el ego que se las ingenia.  Ya eres un tú mismo. 

  • La dice mi ego. Así evita que esté en el presente.

 Es la conclusión lógica de todo lo que se ha dicho. 

  • Yo no soy un ego.

 No eres un ego, si no lo eres. ¿Quién eres en Realidad? 

  • Esta conversación no me sirve para nada.

 Esto es una afirmación. En realidad pueden haber motivos para tenerla, Pero la conversación en si no te sirve en lo más mínimo. Si te produce un desgaste mental y físico muy grande. Muchas personas dicen estar cansadas sin haber hecho nada o muy poco y creen que es un problema de falta de condición física. No es eso. La respuesta a estas alturas te parecerá obvia aunque lo obvio muchas veces no lo es tanto. El problema estriba en que piensan demasiado. 

  • ¿Qué puede suceder si no tengo esta conversación?

 Busca tu respuesta. Puede suceder que tu respuesta sea: no va a suceder nada. Sin embargo si sucede algo. SOS LIBRE. 

  • Esta conversación, no hace mas, que mostrarme el mundo que no quiero ver.

 Recuerda que te dije que muchas cosas te suceden por tus pensamientos. En parte esas conversaciones son tus pensamientos juntos con  tus juicios. Aquí aparece otra palabra juicios. Vivimos en un mundo de juicios o por lo menos es lo que creemos. El único juicio verdadero es el del Espíritu Santo. Los demás, es decir los nuestros suelen ser la mayoría de las veces incorrectos, pues nuestra percepción es muy pequeña. Ahora es tiempo de que te quedes con tres preguntas y una afirmación. Se honesto en las respuestas y no respondas como deberían ser esas respuestas, sino más bien, como son esas respuestas para ti. No trates de quedar bien con nadie, no se trata de ello. Busca tu honestidad aunque la respuesta no te satisfaga. 

  • ¿Qué mundo deseo ver?
  • ¿Qué clase de pensamiento debo tener para ver el mundo que deseo?
  • ¿Qué clase de mundo estoy viendo?
  • El mundo que veo es el mundo en el cual creo.

 Mis felicitaciones. Seguimos adelante en nuestro aprendizaje. Recuerda que aprender quiere decir hacerlo propio. Cuando haces algo propio tu ser cambia. Ya no eres el mismo. Te dejo con las siguientes preguntas. Recuerda que no estás sólo en esto. Te tienes a vos, a mí y al que respondió Mí con mayúsculas. 

  • ¿Cuáles son las situaciones que se repiten en mi vida?
  • Tiene que haber un motivo por el cual estas situaciones se repiten en mi vida.
  • ¿Qué puedo perder con preguntar? ¿A quién le pregunto?
  • Me lo preguntas a Mí.  Son tus programas, tus patrones, tus miedos y tus decisiones equivocadas, que no sabes que están ahí en tu mente, eso es debido a que están ocultas, mas no para Mí.

 Pasamos a una afirmación, la cual es correcta y no hay equivocación en esto. Tus programas, tus decisiones equivocadas, tus patrones. Programas y decisiones equivocadas  se originaron en tu pasado. ¿Todo es eso y nada más? La respuesta es no. Ciertas veces lo son y otras veces tiene que ver tus creencias, cultura, tus juicios, tus prejuicios,  educación, experiencias. Ahora vamos con otra afirmación. 

  • Mis programas me hacen ver un mundo que no deseo ver.

 Eso en cierto. Pero hablar del pasado ahora ya no tiene sentido. Nos posicionamos en el presente que es donde me libero del pasado para liberar mi futuro, un futuro diferente. Si esto no ocurre, el futuro es igual al pasado, es por eso que no es tan difícil adivinar tu futuro basándonos en tu pasado. 

  • ¿Qué me sucede en mi presente?
  • ¿Cuáles son las situaciones que vivo que me agradan?
  • ¿Cuáles son las situaciones que vivo que no me agradan?

 La pregunta que viene a continuación es muy interesante. Hay dos palabras que están remarcadas. La primera es haciendo. Que viene del verbo hacer. Te pregunto: ¿Soy lo qué hago? o ¿Hago lo que soy? La respuesta es hago lo que soy. La segunda es siento que viene del verbo sentir. Todo sentir viene de un pensamiento anterior. Por eso ante una misma situación tu puedes sentir una cosa y la otra persona otra. 

  • ¿Qué estoy haciendo en mi vida que siento que es una obligación?
  • ¿Es realmente una obligación? Si no lo es. ¿Por qué me siento obligado?

 Quizás puedas preguntarte ¿Cuál es la causa que preguntamos un por qué y no un para qué? La respuesta es muy sencilla. El por qué te lleva mas a un parado, el para qué te posiciona mas en el presente. Las preguntas posteriores van de nuevo a tu pasado en tu presente. 

  • ¿Quién me obliga? Mis programas me obligan.
  • ¿Tengo una manera de solucionar esto yo mismo?

 Cierto es que no la tienes. Eso es debido a que nunca puedes tomar decisiones por tu cuenta. La tomas desde el ego o desde Dios. 

  • No la tengo. Si no la tengo Alguien la debe tener.
  • Tal vez sea el momento de pedir ayuda. ¿A quién? A MÍ.
  • ¿Cómo hago para sacarme los programas?

 La Solución. Se llama Expiar que quiere decir deshacer. 

  • Solo tienes que decirme:
  • Entrego a la Expiación mi decisión equivocada de que no …
  • Entrego a la Expiación las condiciones que suscitan mis miedos a …
  • Entrego a la Expiación los programas que hacen que …
  • Mis errores me son corregidos.
  • Si yo no tenía la solución Alguien la tenía.
  • ¿Quién la tenía? ¿Quién me la dio?
  • Dios me la dio.  

 Recuerda que no buscas perfección sólo buscas progresar, lo cual no es lo mismo. Otro día podríamos charlar sobre eso. Volvamos al comienzo.

                        Conócete a ti mismo. 

                     ¿Sé realmente quién soy?  

                              ¿Estoy seguro que lo sé?  

                           Entonces contesta  estas preguntas.  

   ¿Qué es realmente importante para mí?   

                ¿Cuán importante lo es? 

  • ¿El mundo que veo es realmente importante para mí?
  • Quizás haya un mundo en mi interior que sea realmente importante para mí.
  • ¿Qué me molesta de mi mundo interior?
  • ¿Soy mi mundo interior?

 Recuerda: como es adentro es afuera. Si bien no hay un afuera, sino más bien un adentro reflejado afuera. 

  • ¿Puedo elegir mi mundo interior?

 Claro que sí puedes. Depende de mis pensamientos y creencias. Otra vez lo mismo.  Creencias y pensamientos que preceden estos últimos a un sentimiento. Entonces. 

  • ¿Soy mis sentimientos?
  • ¿De dónde vienen mis sentimientos?
  • Mis sentimientos vienen de mis pensamientos.
  • ¿De dónde más vienen mis sentimientos? Vienen de mis creencias.
  • ¿Mis creencias son verdaderas?

              Pon en dudas todas tus creencias, para eso debes saber cuales son. 

  • ¿Cuáles son a mí entender las creencias y pensamientos que me hacen libre?
  • Si sé cuáles son; ¿Para qué pienso en cuales no son?
  • Tal vez sea el momento de volver a pedir ayuda.
  • ¿Qué tipo de ayuda debo pedir?

        ¡No lo sé! Y ¿Qué sabes? ¡No lo sé! Podemos decir que sólo sé que no se. 

  • ¿Algo que necesite?.
  • ¿Sé realmente qué necesito?
  • ¿Es realmente lo que yo creo lo que necesito o es mi creencia?
  • Si hubiera sabido lo que necesito no estaría pasando por esto.
  • ¡Eso si es una verdadera respuesta!
  • ¿Hay Alguien que sabe lo que necesito?
  • ¡Esa si es una muy buena pregunta!
  • Dios sabe lo que necesito.
  •                  EXCELENTE
  • Si Dios sabe lo que necesito, ya me lo tuvo que haber dado, por lo tanto, no lo estoy viendo.

                 Antes que me pidas Yo ya te di

  • ¿Qué es lo que no me permite verlo?
  • Lo que no me permite verlo son mis pensamientos y mis creencias.
  • ¿Qué debo hacer? Pedir ayuda.
  •             Totalmente lógico.

                          

  • ¿Cómo se si es Dios o mi ego?
  • Si es mi ego altera continuamente la respuesta, ya que no es consistente y no sabe nada. Por lo tanto va a buscar evadir la pregunta.

            Si es Dios, mantiene la respuesta en mi mente sin alterarla. Entonces. Conócete a ti mismo quiere decir ten certeza de ti mismo. El único que sabe es Dios. Le pido guía al Espíritu Santo. Que es la voz que habla por Dios. Era tan fácil. -¿Quién te dijo que era difícil? -El ego. -¿Quién? Ese es tu invento. Yo ni si quiera lo veo. Pídeme ayuda y Yo respondo. ¡Antes que me la pidas!                                                                   


                                                                     José Omar Gastaldi.